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Por Arturo Garibay

Escrita en 1868, MUJERCITAS es la novela de LOUISA MAY ALCOTT que se ha probado inmune al paso del tiempo. Llegó al cine por primera vez en 1917 y 1918 en sendas películas silentes. Desde entonces ha tenido otras cuatro adaptaciones preeminentes en la pantalla grande: la de George Cukor con Katherine Hepburn (1933), la de Mervyn Leroy con June Allyson (1949), la de Gillian Armstrong con Winona Ryder (1994) y ahora la de GRETA GERWIG con SAOIRSE RONAN (2020). Todas tienen algo en común allende el libro en el que están basadas: las cuatro lograron alguna nominación al Oscar. En este renglón, la nueva MUJERCITAS aspira a seis premios de la Academia y se alza como la más nominada de todas las versiones.

Gerwig, también directora de LADY BIRD, presenta una lectura que mantiene la estética de ‘película de época’ que demanda el relato original, pero que acentúa en la historia algunos elementos muy presentes en el discurso femenino contemporáneo. Esta MUJERCITAS sigue siendo una historia de lazos familiares, amor y realización, pero exponenciada por los intereses de su directora. Y el resultado funciona. MUJERCITAS es un melodrama bastante bonito, zurcido con inteligencia y que, se nota en la sala de cine, consigue entablar una conversación interesante con los espectadores dispuestos a entregarse y dejarse cautivar.

Primero, habría que hablar de la virtud evidente de MUJERCITAS: el elenco. Gerwig consigue que el variopinto reparto se integre con cohesión interpretativa al tono que ha buscado para su película, mucho más holgado y ‘moderno’ que el de otras cintas de época. De no ser por la atmósfera, muchas escenas parecerían montadas en un melodrama actual. Saoirse Ronan nos entrega una Jo memorable, firmada por ella misma y con posibilidades de enclavarse bien en su filmografía personal, cosa nada sencilla si consideramos que actrices del nivel de Hepburn o Ryder ya pasaron por esa misma piel.

Por supuesto, el protagonismo orgánico de Ronan no desmerece lo logrado por sus hermanas: Emma Watson (bien plantada a cuadro y mucho más solvente que en los últimos años, con todo y que asume con dignidad un perfil bajo), Florence Pugh (apropiándose de sus escenas y puntuando bien el ritmo de melodrama de su personaje) y Eliza Scanlen (haciendo de la tragedia un equilibrio).

Otro elemento dramático resuelto con elegancia particular es la partitura de ALEXANDRE DESPLAT, aunque sé que esto guardará poca sorpresa para el lector. Desplat es, hoy por hoy, de los mejores en su oficio, un auténtico maestro. Y lo que entrega en MUJERCITAS no decepciona. Su música, fina como es, juega un papel sutil, como un celofán invisible cuya transparencia hace más bello el empaque, sin enturbiar nuestra mirada hacia el contenido.

Otro acento lo da JACQUELINE DURRAN con el vestuario, pieza siempre fundamental en el cine de época y que en la película de Gerwig determina, en color y texturas, la identidad de los personajes femeninos. En este tipo de relatos, el trabajo con la tela y la costura suele ser una obviedad, lo sé, pero también es fundamental, junto con los decorados, para aterrizar al espectador en el “allá” y el “entonces” de la historia. Si además de eso la ropa “hace un diálogo” con los personajes, pues la experiencia crece bastante.

Al mismo tiempo, hay otro elemento que me parece peculiar en esta versión pues me deja la impresión de que la película busca trascender la ficción del relato original para rozar a la autora del libro. Es como si en la Jo de este año coexistieran las identidades de la joven March y la escritora Alcott. Es cierto que MUJERCITAS, la novela, está inspirada en la propia familia de la autora, pero creo que es en esta versión en la que he sentido una conexión más redonda, un puente tendido con claridad hacia Louisa May Alcott.

En fin. Tengo que añadir como remate que con todo y que las MUJERCITAS de Gerwig funcionan y entretienen, esta versión del nuevo siglo se queda a la sombra de las versiones cinematográficas del siglo XX dentro de mi catálogo particular. Sí, es una buena peli de época… pero el talante de clásico seguirá siendo propiedad de alguna de las otras versiones.


MUJERCITAS llega a salas de cine mexicanas este 24 de enero. Un estreno de Sony Pictures.

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