En el corazón del puerto de Tampico, dos almas rotas por la pérdida se encuentran en el lugar más cotidiano: una cafetería. CAFÉ CHAIREL, dirigida por Fernando Barreda Luna y protagonizada por Tessa Ía y Mauricio Isaac, es una historia sutil, emocional y profundamente humana sobre el duelo, la soledad compartida y las transformaciones silenciosas. La cinta tendrá su estreno nacional dentro del Festival Internacional de Cine en Guadalajara (FICG 40), donde compite por el Premio Mezcal.
El filme se teje en torno a Katia y Alfonso, quienes, sin necesidad de hablar demasiado, entablan un vínculo que los transforma. Lejos del melodrama, la película se apoya en los silencios, los gestos mínimos y la empatía cotidiana para construir un relato que, como el café, reconforta y deja un regusto melancólico.
Un café para dos
En entrevista con TOPCINEMA, el director Fernando Barreda Luna explicó la analogía central del filme: “El café es algo amargo, como Katia, que arrastra una carga emocional fuerte. Alfonso, en cambio, es la crema: noble, dulce, transparente. Juntos, son una mezcla que funciona. A través del café y la cotidianidad, mostramos cómo un poco de atención y compañía puede ayudar a sanar”.
Para Tessa Ía, la película es como “ese primer café de la mañana que te abraza de adentro hacia afuera”. La actriz encontró en el guion una conexión inmediata: “Desde la primera lectura sentí que esta historia tenía alma. Fue muy fácil querer ser parte de ella”.
Mauricio Isaac, por su parte, llegó al proyecto a través de un casting. “Hubo conexión con el personaje desde el primer momento. Me conmovió su humanidad, su fragilidad, y su manera de lidiar con el dolor de forma tan contenida. Para mí, hacer esta película fue un regalo”.
El silencio como narrativa
Una de las decisiones estéticas más potentes de CAFÉ CHAIREL es su uso del silencio como vehículo emocional. La película está llena de pausas, momentos en los que no se dice nada y, sin embargo, se comunica todo.
“Creo que el cine ha perdido un poco su esencia visual”, reflexiona Barreda Luna. “Hoy se explica demasiado. En esta película queríamos volver a confiar en el poder de la imagen y en la inteligencia del espectador. Hay silencios que dicen más que cualquier diálogo”.
Tessa coincide: “A veces se subestima al espectador. CAFÉ CHAIREL apuesta por permitir que el público piense, sienta, interprete. No se trata de dar respuestas, sino de generar una experiencia emocional auténtica”.
La química entre ambos protagonistas —sutil, contenida, real— se convierte en el eje de la película. Aunque los personajes parecen llevar solos el peso del relato, el director señala que también hay otros “personajes” en el filme: “La casa donde viven, la camioneta que comparten… Todos los espacios tienen presencia, aportan atmósfera y acompañan el duelo”.
Tampico: el alma líquida de la película
Barreda Luna, originario de Tampico, sabía desde el principio que su ciudad debía ser el telón de fondo. “Tampico está lleno de agua: lagunas, ríos, playa. El agua es un elemento purificador. Y esa cualidad era vital para la historia. Hay escenas clave en la casa, en la regadera, en una pecera. El agua está siempre presente como metáfora de transformación”.
La elección no fue solo emocional. El director decidió filmar en lugares poco turísticos: espacios abandonados, escondidos, que evocan belleza en la melancolía. “Quería mostrar un Tampico distinto, íntimo, emocional. Un Tampico que respira duelo, pero también esperanza”.
Estreno en casa
El estreno nacional de CAFÉ CHAIREL se realizará en el marco del FICG 40, un espacio muy significativo para todo el equipo. “Fue el primer festival al que fui en mi vida”, recuerda Mauricio Isaac. “Regresar con una película tan personal es muy especial”.
Tessa, por su parte, se mostró emocionada por la respuesta anticipada del público: “Nos dijeron que la primera función ya está vendida. Eso emociona mucho. Es una película hecha con mucho amor, y saber que ya hay gente lista para verla, es muy bonito”.
Barreda Luna cierra con una reflexión sobre lo que implica este momento: “Después de años de trabajo, de decisiones diarias y procesos complejos, por fin llega el momento de sentarse a verla con el público. Más allá de los nervios, lo que queda es la emoción de compartirla y dejar que cada quien la viva a su manera”.
CAFÉ CHAIREL se presenta el 8 y 9 de junio dentro del Festival Internacional de Cine en Guadalajara (FICG 40).
Consulta funciones y detalles en: https://vp.eventival.com/ficg/2025/film/1075877
Entrevista por Arturo Garibay

