¿Qué harías si tu bebé naciera con un desorden del desarrollo sexual y nadie pudiera decirte con certeza cuál es su sexo? En la ópera prima de Alejandro Zuno, titulada UN MUNDO PARA MÍ, ese dilema se convierte en el epicentro de una historia profundamente humana y que explora el amor, la identidad, los prejuicios sociales y el acto de ser padres como territorio de resistencia. La película forma parte de la competencia por el Premio Mezcal y el Premio Maguey del Festival Internacional de Cine en Guadalajara (FICG 40), donde tendrá su estreno nacional.
Cuando la «I» es invisible
La intersexualidad goza de poca representación y visibilidad tanto en el cine como en la cultura general. Alejandro Zuno decidió investigar el tema a profundidad y construir un relato que la colocara en primer plano. “Del acrónimo LGBTIQA+, la I es de las más invisibilizadas”, comenta. El realizador agrega que, durante su investigación, le sorprendió la forma en que se aborda médicamente el tema cuando un bebé nace intersex.
A partir de esa investigación, Zuno construyó una película que rehuye a los esquemas de lo informativo; en cambio, interpela al espectador desde el conflicto humano. María y Nico, interpretados con gran sensibilidad por Mayra Hermosillo y Andrés Delgado, son una pareja enfrentada a una decisión que los rebasa emocionalmente. ¿Operar a su bebé para asignarle un sexo o dejar que crezca con su cuerpo tal como es?
Un relato a fondo
Aunque el director tenía claro hacia dónde quería conducir la historia, uno de los mayores desafíos durante la escritura fue equilibrar el discurso informativo con la construcción dramática. “Los primeros tratamientos eran muy didácticos”, admite. “Pero poco a poco entendí que los datos duros debían filtrarse a través del dolor, las preguntas, el descubrimiento y las emociones de los personajes. La clave era mostrar cómo esas noticias afectan a las personas reales”.
Este enfoque genera una experiencia fílmica que, aunque centrada en la intersexualidad, resuena de forma universal. “La película trata sobre un dilema. Todos hemos estado ante una decisión compleja, y ahí es donde las audiencias se conectan”, dice Zuno.
Una orquesta tonal precisa
Uno de los grandes aciertos de UN MUNDO PARA MÍ es su reparto. A pesar de que los actores provienen de trayectorias muy distintas, todos comparten el mismo tono emocional: Hay una ecualización histriónica entre todos. Zuno dice que «eso lo aprendí trabajando en series como Tengo que morir todas las noches, junto a Ernesto Contreras. Me ayudó a ‘afinar el oído’, pues había tantos personajes que teníamos que encontrar ese punto donde se logra que todos los actores estén actuando la misma historia, con la misma intención interpretativa”.
Entre los rostros del elenco destacan Silvia Navarro, Gerardo Trejoluna, Carmen Beato y Nova Coronel, quienes enriquecen el mundo de María y Nico, catalizando el relato y magnetizando nuestra atención como espectadores.
Visibilidad más allá de etiquetas
La película tuvo su estreno internacional en el prestigioso Festival de Cine de Mar del Plata en Argentina y pasó también por el San Diego Latino Film Festival. Ahora, en su recorrido nacional, UN MUNDO PARA MÍ llega al FICG 40 con una doble distinción: forma parte tanto del Premio Mezcal (a lo mejor del cine mexicano) como del Premio Maguey (que celebra las voces disidentes y diversas a través de las narrativas LGBTIQA+).
“El Premio Maguey ha hecho un trabajo excepcional”, señala Zuno. “Me encanta que este año haya películas que no están confinadas a una sola sección. Mi película es LGBT, sí, pero también hemos logrado competir por el Mezcal”.
UN MUNDO PARA MÍ se proyectará los días 11 y 13 de junio dentro del Festival Internacional de Cine en Guadalajara (FICG 40). Consulta funciones, horarios y más información en este enlace: https://vp.eventival.com/ficg/2025/film/1073121
Entrevista por Arturo Garibay

