El animador chileno Ernesto León Moreira, pieza clave de Kiltropo Animation, regresó a Pixelatl 2025 en Guadalajara para participar en las actividades de mercado e industria del festival, un espacio que —según sus propias palabras— “no para”. Para León, Pixelatl es mucho más que un encuentro profesional: es una oportunidad para aprender, compartir y fortalecer los lazos entre creadores de distintas latitudes.
“Este año me siento muy emocionado de volver. En mi primera visita a Pixelatl sentí que podía haberme expresado mejor, y regresar me da la oportunidad de reencontrarme con personas con las que conecté y de conocer a nuevos colegas”, explica el realizador para quien la perseverancia es fundamental, así que sabe que tener proyectos en desarrollo es parte importante para generar sinergia creativa. Tal es el caso de Black Sunday: Nexus, con el que logró una mención en una visita previa a Pixelatl, y Las alas grises.
Creatividad, colaboración y comunidad
Durante la entrevista con TOPCINEMA, León reflexiona sobre la importancia de los festivales como Pixelatl, que promueven el intercambio entre artistas, productores y ejecutivos. “Estos espacios son valiosos porque muchos creadores tienden a encerrarse. Pixelatl te recuerda que no estás solo, que hay gente haciendo lo mismo que tú y que quiere escucharte. Es una instancia muy humana”, comenta.
El animador destaca también el crecimiento que ha percibido en el evento. “Siento que este año Pixelatl está más grande, más dinámico. Hay más charlas, más ejecutivos, más oportunidades de conexión. Asistí a una charla sobre desbloquear la creatividad y me dejó excelentes consejos. Hay una atmósfera de cercanía y colaboración que lo hace especial”.
Su entusiasmo no sólo viene del aprendizaje, sino del espíritu colectivo que impregna el festival. “Me gusta mucho conocer gente que está haciendo lo mismo que yo. Al final, todos compartimos el mismo impulso creativo”, afirma.
De Chile al mundo: animar en comunidad
Con una trayectoria que combina dirección, producción y desarrollo de ideas originales, Ernesto León se ha posicionado como una voz activa dentro del panorama de la animación chilena. Sin embargo, asegura que el reto de producir en América Latina sigue siendo grande.
“Gracias a la tecnología, hacer animación se ha vuelto más accesible, incluso con presupuestos limitados. Pero todavía falta que el arte sea reconocido como algo importante en lo que hay que invertir. Es un problema común en casi toda Latinoamérica: los apoyos suelen ser pequeños y los creadores terminamos luchando por levantar los proyectos”, señala.
Para León, la clave está en crear comunidad y ofrecer colaboración, no sólo buscarla. “Cuando uno empieza, viene con la idea de mostrar su proyecto para ver quién quiere sumarse. Pero con el tiempo entendí que también puedes venir a ofrecer lo que sabes hacer, a colaborar en ideas de otros. Así se construye una red creativa sólida”, comenta.
Esa mentalidad lo ha llevado a participar en proyectos internacionales y a trabajar con estudios de distintos países. En Pixelatl, por ejemplo, busca tanto alianzas de coproducción como posibles clientes para los servicios de animación de Kiltropo. “Este evento es perfecto para eso. No solo se trata de mostrar lo tuyo, sino de escuchar y aprender de los demás”, agrega.
El animador también ofrece un consejo a quienes llegan por primera vez al festival: “A veces estos espacios intimidan. Ves a un ejecutivo y no sabes qué decirle. Pero mi consejo es simple: apaga el cerebro y habla. No pienses demasiado. Los ejecutivos quieren escuchar a las nuevas voces y equivocarse es parte del proceso. Si es tu primera vez, dilo, y aprovecha para conversar. A veces, de una charla casual puede surgir una oportunidad enorme”.
Animar con propósito
Entre la emoción, el aprendizaje y el intercambio, Pixelatl representa para Ernesto una reafirmación de propósito: la animación como una herramienta de conexión y expresión. “Me encanta estar rodeado de gente creativa. Es inspirador. Estos espacios te recuerdan por qué haces lo que haces”, dice con una sonrisa.
Desde Chile, su estudio Kiltropo Animation continúa desarrollando proyectos con identidad y visión propia, apostando por historias que combinen innovación visual con contenido emocional. Su paso por Pixelatl 2025 reafirma no solo su compromiso con la animación, sino también su convicción de que el cine, el arte y la colaboración son motores esenciales para el crecimiento de la industria en América Latina.
“Estamos en un buen momento. Hay talento, hay creatividad y, sobre todo, hay ganas de colaborar. Eso es lo que mantiene viva la animación”, concluye.