La muerte es inevitable, pero pocas veces nos atrevemos a hablar de ella. Con esa premisa, la cineasta Analeine Cal y Mayor presenta Dulce Muerte (Sweet Death), un documental que busca abrir una conversación profunda y necesaria sobre la eutanasia y el derecho a morir con dignidad. El filme, producido ejecutivamente por Viggo Mortensen, llegará a salas selectas de México el 30 de octubre, distribuido por Cinestéreo.

La película sigue a Philip Nitschke, médico australiano que, tras perder su licencia por apoyar públicamente la eutanasia, decide reinventarse como comediante de stand-up para hablar del tema con humor frente a audiencias internacionales. En paralelo, conocemos a Kathy Beech, una mujer que viaja a Tijuana en busca del medicamento que le permita tener control sobre su final en caso de heredar una enfermedad degenerativa.

“Me pareció curioso ver a personas de la tercera edad de otros países, de otros continentes incluso, tener que cruzar el océano para poder encontrar una opción de cómo morir dignamente”, explicó Cal y Mayor durante la rueda de prensa.

UNA MIRADA HUMANISTA

Pese a la seriedad del tema, Dulce Muerte elige un tono que oscila entre la reflexión y la ironía. “Desde que empecé a contactar a los involucrados, pensé en lo importante que era que la película, que cuenta un tema tan duro, pudiera ser contada con humor”, comentó la directora. “A los mexicanos nos gusta celebrar Día de Muertos y hacer nuestra ofrenda, pero creo que no nos gusta hablar de la muerte cuando el tema aparece en nuestras familias”.

Esa contradicción cultural se refleja en la forma del documental, que se atreve a enfrentar el tabú de la muerte desde una mirada compasiva y luminosa. El humor no es una evasión, sino una herramienta para asimilar lo inevitable.

Para Viggo Mortensen, actor, director y poeta, la película plantea una conversación necesaria: “Es un tema universal. A la gente no le gusta hablar de enfermedades, mucho menos de la muerte. Es un tema que preferimos esquivar. Como decía Freud, para vivir bien hay que prepararse para morir, que suena negativo, pero no lo es. Siento que la película explora un tema importante para todos. Espero que la cinta detone una discusión muy sana en todos los lugares donde se proyecte”.

El actor, conocido por su sensibilidad artística y compromiso con proyectos independientes, añadió: “Bromear sobre la muerte y encararse a la muerte son dos partes sustanciales de la película. La muerte es inevitable, y creo que el documental revisa eso con un humor muy acertado”.

UNA PELÍCULA SOBRE LA VIDA, NO SOBRE LA MUERTE

Aunque el eje del filme es la eutanasia, Dulce Muerte evita el adoctrinamiento o la postura panfletaria. Carlos Sosa, productor del documental, subrayó que la intención no es dictar una opinión, sino provocar empatía: “Todos tenemos alguna experiencia con una persona cercana a la que vemos deteriorarse o desaparecer. Mi idea sobre la eutanasia no ha cambiado, pero esta es una película que celebra la vida, el placer por vivir, y también el terminar dignamente. Creemos que la eutanasia es digna, pero esta no es una historia adoctrinadora ni una pieza que describa qué es la eutanasia; es sobre dos seres humanos que nos tocan el corazón al observarlos en un momento muy concreto de sus vidas”.

Esa dimensión humana es, según Mortensen, el verdadero núcleo de la obra: “Morir dignamente es una decisión importante, pero no la más importante de todas. En todo caso, la decisión más importante es vivir, experimentar la vida misma”.

La propuesta de Cal y Mayor, respaldada por un equipo de primer nivel, encuentra en la música un acompañamiento emocional decisivo. El soundtrack original, compuesto por el percusionista brasileño Mauro Refosco —colaborador de David Byrne, Red Hot Chili Peppers y Atoms for Peace—, refuerza la mezcla de ternura y lucidez que atraviesa la historia.

Dulce Muerte se erige así como una reflexión cinematográfica sobre el derecho a decidir, la empatía y la libertad personal, temas cada vez más presentes en el debate contemporáneo.

“Esta película nos confronta con algo que evitamos mirar, pero lo hace con humor, con humanidad. Y al final, no es sobre la muerte, sino sobre la vida que decidimos vivir hasta el último momento”, concluyó Cal y Mayor.

Dulce Muerte llegará a salas selectas el 30 de octubre bajo el sello de Cinestéreo.

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